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Viernes, 27 Octubre 2017

¿Por qué los perros comen hierba?

Tres de cada cuatro perros que tienen acceso al césped o a otro tipo de hierba, la ingiere.

Probablemente te haya ocurrido que paseando con tu perro, o viendo cómo juega en el jardín o el parque, te percates de que se pone a comer césped u otras hierbas. Por extraño que parezca, ya que hablamos de un animal carnívoro (los humanos somos omnívoros y por tanto comemos tanto carne como vegetales), este comportamiento es habitual entre los perros. De hecho, tres de cada cuatro perros que tienen acceso al césped o a otro tipo de hierba, la ingiere.

No hay una única respuesta. Si nos remontamos al origen genético del perro, a su antecesor en la evolución: el lobo, comprobaremos que los lobos también ingieren plantas en la naturaleza. Más allá de explicaciones o causas genéticas, los perros suelen comer hierba cuando sufren algún malestar o enfermedad digestiva. Estas plantas les ayudan a regurgitar, a vomitar y a limpiar su estómago. Esta es la principal razón, pero no la única.

Otra de las causas que les lleva a comer césped es la necesidad de devolver porque hayan ingerido un objeto extraño, como una piedra, o cualquier objeto que no se pueda digerir. La hierba les ayuda a vomitar porque cuando alcanza el estómago irrita la pared de este órgano. Aumenta así la secreción de ácidos y esto desencadena en el vómito. Al provocarse el vómito puede generarse también algún problema mayor, como una gastritis.

La ingestión de plantas también puede deberse a otro motivo. En algunos casos, la alimentación del perro puede ser pobre en vitaminas. Determinados vegetales, como el césped, son ricos en vitaminas A, B y C. Así, el perro encuentra en ellas una fuente alternativa y accesible de vitaminas.Aunque hemos encontrado varias causas que llevan al perro a comer hierba, este comportamiento no deja de ser un vicio alimenticio.

Algunos humanos también tienen afición a ingerir materias extrañas como yeso, tierra, pelos… El hecho de que un perro coma césped puede implicar que tiene algún problema estructural de base que ha pasado desapercibido. Detrás de este mal hábito puede subyacer un problema de ansiedad o de estrés. Si acumula demasiada energía, el can puede sufrir cuadros de ansiedad que desembocan en este y otros vicios.

Por ejemplo, podría morder cuanto objeto se pone a su alcance. Un extra de ejercicio le vendría fenomenal para canalizar esa energía. El aburrimiento, el tedio, también pueden estar detrás de este comportamiento aberrante. Otras causas más prosaicas: el perro no tolera un alimento que forma parte de su dieta habitualmente, o ha ingerido alimentos en mal estado como basura, etc.

Peligros derivados de comer hierba:

Otro peligro derivado de comer hierba es la presencia de fertilizantes, pesticidas y herbicidas.Desconocemos si el césped del parque, o las hierbas que jalonan el camino que recorremos para pasear con nuestro can están tratados con estos productos químicos, que podrían llegar a intoxicarle o incluso envenenarle. Además, estas zonas pueden estar frecuentadas por otros animales que seguramente han orinado o depositado sus excrementos, que podrían transmitir una infección (leptospirosis) a nuestro perro.

Aunque ingerir hierba no tiene por qué suponer un problema grave en un perro sano, lo mejor es dejarle hacerlo solo en casos extremos en los que necesitemos inducirle el vómito, y siempre le permitiremos comer solo hierba controlada, aquella de la que estemos seguros que carece de pesticidas o cualquier producto químico nocivo.

En cualquier caso, si no logras controlar este comportamiento, si tu perro come hierba habitualmente, te aconsejamos que lo lleves a tu veterinario de confianza o a cualquier etólogo para que determine las causas de su conducta y descarte algún problema grave de salud.

Fuente: www.optimusveterinaria.com