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Miércoles, 21 Junio 2017

Primeros auxilios que debes tener en cuenta en emergencias caninas

A pesar de todos los cuidados que puedas proveerle a tu peludo, no estás exento de que se presente un percance con tu mascota.

Recuerda que estas son recomendaciones para actuar inmediatamente pero posteriormente es importante asistir al veterinario para que el asista a tu peludo.

Antes que nada

Si un accidente se puede evitar, entonces no es un accidente. Conoce bien a tu mascota: cualquier actitud o comportamiento extraño puede indicarte que algo no está bien. Calma y cabeza fría: son momentos de alta tensión y angustia, pero con serenidad se piensa mejor y se realizan acciones más efectivas. Mantén siempre a mano los teléfonos de contacto de tu veterinario de cabecera o de un centro de atención a mascotas con servicio las 24 horas del día. No pretendas saberlo todo ni mediques a tu peludo. Tampoco busques ayuda virtual, una acción real es mucho más efectiva. Ten siempre a la mano el carné de vacunación de tu mascota y un botiquín con elementos básicos para manejo de imprevistos.

Lo que debes hacer en casos de envenenamiento o intoxicación

Identifica el sólido o líquido que fue ingerido por tu mascota. Si el material ingerido es corrosivo (cloro, ácido, etc.) no se debe inducir el vómito. En ese caso puedes suministrar aceite mineral o vaselina líquida. Nunca leche ni aceite de cocina. En los casos en los que sea posible, induce el vómito con una mezcla a partes iguales de agua oxigenada y agua potable, o poniendo un poco de sal bajo la lengua.

Lo que debes hacer en casos de heridas o mordeduras

Debes hacer limpieza de la herida con un jabón suave y abundante agua. Evita frotarla demasiado, ya que puedes causarle más dolor. Nunca uses alcohol, gel antibacterial o agua oxigenada sobre la herida. Intenta retirar la mayor parte de los pelos que rodean el área afectada para evitar infecciones. Si hay salida abundante de sangre, debes realizar un vendaje con gasa elástica, algodón o algún material absorbente. En caso de no detenerse, se recomienda hacer un torniquete. No emplees remedios caseros para detener una hemorragia, ya que pueden generar infecciones y, en algunas ocasiones, no son efectivos. Verifica que tu perro y el perro agresor tengan el esquema de vacunación completo y al día.

Lo que debes hacer en casos de asfixia o atoramiento

Mira el comportamiento de tu peludo: movimientos involuntarios y repetitivos son indicativos de una dificultad para respirar o pasar. Con precaución, intenta abrir la boca de tu peludo para observar el objeto que está atrapado. Si te das cuenta de que se trata de una pelota o un elemento redondo, y que éste se encuentra cerca de la boca, intenta extraerlo cuidadosamente con tu mano o con la ayuda de unas pinzas ligeramente humectadas con aceite vegetal. Si ves que el objeto tiene formas irregulares o filosas, no intentes extraerlo. No emplees líquidos o remedios caseros que pueden empeorar la condición de tu animal. Ejerce presión suave justo debajo de las costillas, con tu mascota acostada o apoyada sobre sus miembros posteriores. Realiza la Maniobra de Heimlich: ubica a tu perro en posición de carretilla, abrázalo y comprime su abdomen con el puño cerrado justo en el espacio entre las costillas. Debes realizar cinco compresiones hacia arriba, seguidas de un golpe seco en la espalda.

Lo que debes hacer en casos de traumas físicos

dentifica el agente causante y el lugar de la lesión. Trata de limitar los movimientos de tu mascota sobre superficies regulares, lisas y sólidas. Inmoviliza la cabeza, el tórax, la pelvis y los miembros con la ayuda de cinta adhesiva o esparadrapo. Procura no moverlo. En caso de ser necesario, los movimientos deben ser rápidos y delicados. Cubre el lugar de la lesión con una gasa, un trozo de tela, una toalla o papel periódico. Luego, con una venda o un pedazo de tela, envuelve el área lesionada y amárrala suave pero firmemente. Evita que tu mascota apoye el miembro lesionado.

Fuente: 4patas.com.co